La antigua bastardía de los borbones

A la reina Isabel II, cuyo reinado va de 1833 a 1868 la casaron con un primo suyo, Francisco de Asís de Borbón, del que se dice que era homosexual y conocido como Paquita, por lo que el matrimonio fue un fracaso. Se sospecha desde entonces que el rey Alfonso XII era hijo de uno de los múltiples amantes que tuvo la reina, el militar valenciano Enrique Puigmoltó y Mayans.

De aquí derivaría la bastardía de los borbones. En cualquier caso, lo que es seguro, es que es hijo de su madre: la reina Isabel II.

Sin embargo, la auténtica bastardía de los borbones españoles provendría de un momento anterior y sí tendría como consecuencia que los borbones del siglo XIX y posteriores no tendrían de Borbón más que el nombre.

Carlos IV se casó con una noble italiana llamada María Luisa de Parma. Los últimos años al frente de Carlos IV fueron muy ajetreados por culpa, como siempre, de los franceses, primero inmersos en su revolución y después conquistando Europa con Napoleón al mando. Carlos IV se vio superado por los acontecimientos y además, le salió un hijo bobo, el futuro rey Fernando VII. Al final, se entregó la corona a Napoléon que la cedió a su hermano José, también conocido como Pepe Botella. Tras la derrota napoleónica, la corona retornó definitivamente a Fernando VII.

Los reyes Carlos IV y María Luisa de Parma terminaron sus días exiliados en Italia, donde murieron.

En el lecho de muerte, la reina María Luisa, reveló a su confesor in artículo mortis, Fray Juan de Almaraz que, de los 14 hijos que había tenido, ninguno lo era de su legítimo esposo, Carlos IV.

Al parecer, éste era impotente, y la reina gozó de varios amantes, al igual que su nieta, Isabel II. Uno de estos amantes fue Manuel Godoy, hombre fuerte en el Gobierno de Carlos IV y de origen más o menos humilde. Godoy, despreciado por el pueblo en su momento y por los historiadores posteriormente, fue un arribista, es decir, un trepa que llegó a lo más alto por ser un tipo astuto, además de amante de la reina.

Fray Juan de Almaraz no desveló el secreto de la reina, pero sí lo dejó escrito en una carta que debía entregarse a su confesor tras su muerte.

De alguna manera, este asunto llegó a oídos de Fernando VII que hizo encerrar al confesor de la reina en la torre del castillo de Peñíscola (Castellón) en 1827 como reo de alta traición. Allí permaneció incomunicado hasta que en el año 1834, con 67 años, y con Isabel II ya en el poder, fue liberado en virtud de una amnistía para presos políticos del absolutismo. Decrépito y enfermo, parece ser que volvió a su Extremadura natal donde terminó sus días.

Si estos hechos fueran ciertos, el último rey Borbón legítimo que hubo en España fue Carlos IV.

De esta carta habló en su día el escritor Juan Balansó. Sin embargo, no había prueba alguna, hasta que en el año 2011, el periodista y escritor, José María Zavala, en su libro Bastardos y Borbones, reprodujo la carta de Fray Juan de Almaraz, hallada en el Ministerio de Justicia.

Algunos historiadores ponen en duda toda esta historia aludiendo a los nulos periodos de privacidad que habría tenido la reina María Luisa de Parma, lo que haría muy difícil que tuviera encuentros carnales con otros hombres.

Una vez más, la respuesta definitiva la tiene la ciencia a través de unos análisis de ADN, que creo que nunca se llevarán a cabo.

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La famosísima “La familia de Carlos IV” (1800). Óleo de Goya donde vemos a algunos de los protagonistas. En el centro la reina María Luisa de Parma y el rey Carlos IV. A la izquierda según se mira, con Goya a sus espaldas, y en posición adelantada, el futuro Fernando VII.

Alucinaciones vascongadas (I)

Recientemente ha tenido lugar la derogación en el Parlamento de Navarra de la Ley de símbolos, que posibilita la exhibición de la bandera de la comunidad autónoma vasca hubo durante el pleno una pequeña guerra de banderas. Los diputados de UPN y PP han mostrado en sus escaños la bandera oficial y tradicional de Navarra, mientras que los representantes de I-E han ondeado la bandera de la II República española.

Por otro lado, hoy ha sido el día elegido por los terroristas etarras para realizar una pantomima a la que llaman entrega de armas.

A raíz de estos dos noticias, voy a escribir una serie de entradas al respecto del nacionalismo vasco en las que no pretendo ser exhaustivo, aunque sí riguroso.

Como no puede ser de otra manera, hay que comenzar hablando de las alucinaciones de un tipo de Bilbao llamado Sabino Arana Goiri, a quien un día se le ocurrió que los vizcaínos no eran españoles.

Sabino, antiguo carlista, ante la derrota sufrida a cargo de los liberales llegó a la conclusión, con la ayuda de su hermano Luis, de que la provincia de Vizcaya no era España. Después amplió el territorio a Álava y Guipúzcoa. Más tarde llegó el turno de Navarra.

Sabino tenía un problema, era muy vizcaíno, pero no sabía vascuence. Esto no era, sin embargo, lo más grave. Lo peor era que las provincias vascas llevaban siendo parte del Reino de Castilla desde más o menos el año 1200 no habiendo los vascos en tanto tiempo sentido ni ansia de liberación, ni oprobio ninguno ante este hecho, más bien al contrario. Por citar sólo dos ejemplos, tenemos en la Historia a los famosos Legazpi o a Blas de Lezo.

Había pues que inventarlo todo. Desde el nombre de la nación vasca, ortografía para su lengua, nombres propios para sus habitantes y, por supuesto, una bandera.

Para el nombre de la nación vasca, su ignorancia del vascuence le llevó a hallar la palabra Euzkadi (más adelante Euskadi). Según nos cuentan los vascoparlantes, el nombre es un puro dislate, ya que toma la raíz “euskal” (lengua vasca) y le añade la partícula “-adi” usada en vasco para conjuntos de plantas. Por poner un ejemplo que se entienda: supongamos que “pino” en vascuence se dice igual que en español. La palabra en vasco para decir “pinar” sería “pinadi”. Siguiendo con el ejemplo, “encinar” sería “encinadi” (ver libro de Juaristi “El bucle melancólico”)

Años después, sus acólitos se dieron cuenta del ridículo y lo cambiaron a Euskal Herría o grafías similares. Aunque oficialmente, el dislate se ha convertido en oficial. Una muestra más de que otorgar oficialidad a una cosa no le otorga respetabilidad.

La ortografía del vascuence no estaba fijada, así que se ha inventado una cuyo único fin ha sido el de separarla de la española y demás lenguas latinas. Por poner un ejemplo, vamos a fijarnos en el uso de la letra k.

En latín la letra griega k no existe. En su lugar, para representar este sonido, los latinos usaron la letra c o q. Las lenguas latinas como el español, italiano, francés o portugués siguen esta línea, reservándose la “k” para palabras de origen no latino, normalmente de origen griego, como “kilo-”. De hecho, en alemán, que no es una lengua latina, se pasó de las runas al alfabeto latino, pero se siguió como modelo la ortografía griega. De ahí la preponderancia de la k y el uso de la y, especialmente en las palabras alemanas de origen griego. Por ejemplo, en griego “synónymos”, en español “sinónimo” y en alemán “Synonym”.

Los nombres propios también eran un problema. En esta página, por ejemplo, tenemos los nombres de los alcaldes de Santurce desde mediados del siglo XIX. Todos se han llamado como nos hemos llamado todos los españoles: Juan Tomás, José Francisco, Manuel e incluso Remigio, por citar algunos. No es hasta recientemente cuando de repente salta una señora que se llama Aintzane (ignoro cómo se pronuncia).

A Sabino, llamarse igual que un señor de su denostada León o Castilla, es decir, tener un nombre español le ponía malo y se le ocurrió que había que hacer un santoral vasco, traduciendo la raíz original del nombre al vasco sin pasar por el latín. Y así comenzó a inventar nombres propios “vascos”, recurriendo incluso hasta al arameo (no es broma). Gorka, Joseba, Mikel o Kepa son algunos de los nombres fruto de las elucubraciones de este ignorante trastornado.

Su propio nombre le planteó problemas. Sabino intuía que los nombres femeninos en vasco terminan en “e” y los masculinos en “a”. Aplicando esta lógica Sabino debía pasar a ser Sabina. Pero claro, el cachondeo podía ser mayúsculo, sobre todo tratándose de un tipo tan varonil como el Arana Goiri, así que decidió que su nombre en vasco era Sabin y punto, que suena más machote. Y así ha quedado. De hecho la sede del PNV se llama “La Casa de Sabino” o “Sabin etxea”, cuando realmente debía haber sido “Sabina etxea”.

El Gobierno vasco, en su labor social, pone a disposición de todos este libro de humor conocido como Santoral Vasco por Sabina Arana Goriri aquí.

En la próxima entrada, trataremos el tema de la bandera y algún otro.

Acerca de la etimología de charro

Conocer la etimología de las palabras es algo que siempre me ha interesado, ya que, de alguna manera, habla de lo que fuimos y lo que pasó. Sin embargo, la etimología es una disciplina a menudo oscura y fantasiosa. En su afán por encontrar respuestas, los etimologistas acuñan con demasiada frecuencia orígenes no contrastados o directamente inverosímiles. Estas etimologías quedan plasmadas en los diccionarios, fosilizadas durante años y años sin que nadie las revise o ponga en duda.

Una de las etimologías que me había llamado siempre la atención es la de “charro” referente al habitante de una comarca de la actual provincia de Salamanca. Aunque suele tomarse la parte por el todo y al final se asimila charro a salmantino, hay que precisar que el adjetivo charro, en puridad, ha de aplicarse a los originarios del Campo Charro. El Campo Charro ocupa, aproximadamente, la zona centro de la provincia. En esta zona el paisaje característico es el encinar o dehesa en un relieve ondulado. La provincia de Salamanca contiene otras comarcas como Las Arribes, Sierra de Béjar, la Armuña etc. Sin embargo, el paisaje y folclore charro se ha erigido en símbolo de la provincia de Salamanca, como si así fuera toda ella. No es un fenómeno extraño. De igual modo, el traje típico bávaro se asocia con toda Alemania cuando ni siquiera es algo propio de toda Baviera y, desde el extranjero, se asocia el traje de sevillana como común a toda España y bien sabemos que no es así.

Volviendo al tema, llevaba tiempo indagando acerca del origen de esta palabra, habiendo encontrado una única explicación no muy convincente a mi juicio, y que la propia RAE recoge: charro proviene del vascuence “char” (“txar”, según la actual ortografía) que significa débil o defectuoso. Así, sin más.

Como he dicho al principio de esta entrada, la etimología y por extensión, la toponimia, nos conecta con nuestro pasado. Sí, también, con nuestro pasado más gamberro. Apodos o términos despectivos para designar al pueblo de al lado y sus habitantes no son extraños en la toponimia: Vellacos, Tornadizos, Tiñosillos etc. Sin embargo, me parece muy improbable que charro tenga como origen un gentilicio despectivo en vascuence (relacionado con este tema, puede leer acerca del gentilicio beleguino).

En su origen, el nombre de Extremadura, del latín Extrema Dorii (Más allá del Duero), hacía referencia al espacio entre el río Duero y las montañas del Sistema Central. A su vez, podemos diferenciar entre la Extremadura leonesa y la castellana. La castellana abarca las provincias de Soria, Segovia y Ávila (en el escudo de Soria figura hoy en día la leyenda “Soria Pura Cabeza de Extremadura”). La Extremadura leonesa comprende la provincia de Salamanca.

Con la conquista de Toledo, en el año 1085, la frontera (no entender frontera en el concepto actual como una mera línea, sino como un territorio más amplio), se desplazó más al Sur y estos territorios pasaron a ser más seguros, alejados de las aceifas de los moros. A la zona se atrajeron repobladores del Norte. A la Extremadura castellana llegaron mayoritariamente repobladores de las montañas de Santander, Burgos y Vizcaya, mientras que a la Extremadura leonesa llegaron mayoritariamente repobladores leoneses y gallegos. La Extremadura leonesa, en su progreso hacia al Sur, llegó hasta las actuales provincias de Cáceres y Badajoz, que han sido finalmente quienes se han quedado con el nombre.

Por tanto, entre la etimología oficial de charro y la historia hay una clara divergencia. Los vascos nunca llegaron a repoblar el actual Campo Charro y, si lo hicieron, fueron en pequeño número y, es muy dudoso, que influyeran de tal manera. Es cierto, que parece existir un cierto número de topónimos salmantinos de posible origen vasconavarro como Narros, Naharros, Anaya, Arabayona etc. Sin embargo, éstos se concentran en el cuarto oriental de la provincia, la más cercana a la provincia de Ávila, es decir, aún lejos del Campo Charro.

He leído recientemente el libro del doctor en Filología Hispánica Felipe Maíllo Salgado “Acerca de la conquista árabe de Hispania” (lo recomiendo). En este libro se cita al geógrafo andalusí del siglo XI y XII al-Zuhrī, que denomina a los habitantes del territorio comprendido entre el Sistema Central y el Duero serranos (en árabe: Ŝarranīn, Ŝarranānīn y Ŝuryāniyyīn). Maíllo señala que los andalusíes denominaban al Sistema Central Las Sierras (en árabe: Ŝarrāt, plural de ŝarra). Este nombre lo tomaron prestado de una forma romance. El carácter “ŝ” corresponde a una fricativa postalveolar sorda y, según la Wikipedia, se pronuncia de manera similar a “shower” en inglés, “caixa” en portugués, o “lasciare” en italiano. O para entendernos, más o menos como Rajoy pronunciaría Bershka.

En conclusión, parece mucho más verosímil la tesis del doctor Felipe Maíllo Salgado, es decir, que charro provenga de una forma romance derivada del latín “Serra” (en español, sierra) que de una palabra vascuence que significa débil o defectuoso.

El candidato

A un día de las elecciones en EEUU, imaginemos que pudiera ganar un candidato que propone llevarse bien con Rusia y acabar con el actual clima de tensión empezando, por ejemplo, con el reconocimiento de Crimea como territorio ruso. Un candidato que dice que el DAESH ha sido producto de las políticas estadounidenses anteriores y que para acabar con él, buscará alianzas regionales con los árabes, en vez de enviar más tropas. Que reniega de la guerra de Irak, y no sólo eso, sino que afirma que el mundo es ahora peor sin Sadam Hussein y Gadafi. En definitiva, critica con dureza la política llevada a cabo en Oriente Próximo por los EEUU. Y por si todo esto fuera poco, deja caer una posible retirada de  los EEUU de la OTAN y el retorno de las tropas estadounidenses en Japón y Corea del Sur.

Sigamos. Supongamos además que este hipotético candidato de EEUU se muestra en contra de los tratados de libre comercio, por lo que el Tratado de Libre Comercio (TTPY)  entre la UE y EEUU, contra el que con tanta saña han protestado los anticapitalistas, quedaría en vía muerta.

Y para colmo, un candidato al que Wall Street no puede ver ni en pintura. Un par de encuestas favorables a este candidato y Wall Street entra en pánico y los índices se tiñen de rojo.

¿Sueño erótico de un progre? ¿Ha alcanzado Podemos el poder en EEUU? ¿Ha ganado Bernie Sanders las primarias del partido demócrata? Más bien, ha ganado las del Partido Republicano, pues este candidato es Trump.

En definitiva, lo que propone Trump es volver a la política aislacionista llevada a cabo por EEUU desde su fundación hasta la I Guerra Mundial. Eso que tanto reclaman los izquierdistas de todo el planeta desde hace muchas décadas.”Yankees go home!” Pues sí, adiós, nos vamos, que os vaya bonito, retornamos a casa.

¿Y entonces por qué odia la izquierda a Trump y ama a Clinton? ¿Por qué  ama a esa Clinton belicista? (no os perdáis por cierto este vídeo de doña Hilaria hablando de Gadafi, ídolo de la izquierda europea hasta hace no tanto).

¿Por qué quiere construir un muro entre EEUU y Méjico? Muchos de lo que ahora lo critican estaban encantados con aquel muro caído en el ’89 y que dividía a una misma nación ¿Por qué ha hecho comentarios machistas en privado? Al menos tan machistas y tan privada como éstos.

Si alguien me lo puede explicar, aquí abajo están los comentarios.

Breve reflexión sobre Economía y Política

En España nos encontramos con una derecha desideologizada, representada por el PP, y una izquierda, representada por PSOE (lo que queda de ello) y Podemos mucho más combativa en el terreno de las ideas.

El leitmotiv del PP es la gestión economía, en ello basan su discurso continuamente. Aunque realmente no está muy claro tampoco cuál es la escuela económica a la que se adscriben, se limitan a jactarse de una gestión económica mejor que la de sus rivales.

Por otro lado, tenemos al PSOE y Podemos, especialmente este último, cuyo discurso se basa en anteponer la Política a la economía.

Ambos partidos, como casi todos los partidos de izquierda, tienen a Marx como inspirador y rector de su ideología. Sin embargo, si por algo se caracteriza el marxismo es por su materialismo, es decir, explica y supedita todo a la Economía.

Pero no sólo eso, sino que además, se vanagloria de tener un método científico. El marxismo es pura Ciencia, con mayúsculas, a diferencia de las demás ideologías, plagadas de vagos conceptos inconcretos y metafísica.

Sin embargo, los herederos de Marx renuncian a la Economía y basan todo su discurso en la Política.El motivo es evidente: la caída del Muro de Berlín destapó, aunque ya se sabía, el fracaso económico del mayor experimento socialista de la historia. Los actuales regímenes socialistas tampoco gozan de ningún éxito económico (la economía china no podemos calificarla de socialista). La izquierda, por tanto, se ve obligada a cambiar de discurso y centrarse en conceptos poco científicos e irracionales. Por ello es la izquierda tan aficionada en las últimas décadas a acoger en su seno cualquier “ismo” que pase por delante, por muy estrafalario que sea.

Me resulta especialmente llamativo como la izquierda se entusiasma con cualquier pseudociencia, con especial afición a las terapias alternativas (ayurveda, homeopatía, movimientos antivacunas etc) sin base científica alguna. Al final va a ser verdad eso de que cuando se deja de creer en Dios, se empieza a creer en cualquier tontería.

Así nos encontramos con que la izquierda defiende conceptos políticos totalmente alejados del plano económico y del lenguaje científico como la “dignidad de un pueblo”, “la Patria”, “lo social”, “los derechos sociales”, “la ciudadanía” etc. Incluso el mismo nombre de uno de los partidos, Podemos, y sus lemas “Sí se puede” recuerdan, aparte de al famoso “Yes, we can”, a un ejercicio de voluntarismo propio de pensadores filofascistas. No queda rastro de la economía ni del cientifismo marxista.

La derecha española, por el contrario, renunció hace años a cualquier bandera política. No se plantean la lucha ideológica en temas tan políticos como el aborto, la educación, el modelo de Estado, la organización de la Justicia, la idea de Nación….nada. Curioso asunto cuando tienen fuentes filosóficas más que suficientes para construir un discurso alternativo.

La clave de todo este asunto es que sin dinero se puede hacer política, pero de cortos vuelos. Más bien conviene tener las arcas llenas para poder empezar a hacer Política de verdad. Y no sólo porque gobernar es gastar, sino porque una economía fuerte casi asegura poca contestación social ante los cambios políticos que se quieran realizar.

En la historia reciente tenemos dos claros ejemplos: la frase de Zapatero a Solbes en el estallido de la crisis: “Pedro ¡no me jodas! ¡No me digas que no hay dinero para hacer Política!”. Solbes se fue poco después al guano y Zapatero detrás. Y la oposición  del gobierno griego a la llamada troika. A Grecia, tras mucha declaración política grandilocuente, no le quedó más remedio que tragar aldabas en lo que ha podido ser una de las peores estrategias negociadoras de la historia.

No quiero caer tampoco en un materialismo y explicarlo todo a partir de la economía, pero llenar un discurso político de grandes frases y palabras cuando no hay detrás una economía fuerte que lo respalde suele llevar al fracaso y decepción. Y eso es lo que me temo que podría pasar en España algún día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Religión y ascenso del nazismo en Alemania

El apoyo al NSDAP (siglas en alemán de Partido Nacional Socialista Obrero Alemán) fue desigual. Lo interesante en este caso es la correlación que encontramos entre el apoyo al NSDAP y la religión predominante en la zona, católica o protestante.

En las imágenes a continuación se muestra una correlación casi perfecta entre el porcentaje de apoyo al NSDAP y la religión mayoritaria en la zona. En esta primera imagen observamos el porcentaje de voto en las elecciones de 1932, que terminaron con el NSDAP en primer lugar tras un fuerte ascenso. En blanco, las zonas donde el NSDAP alcanzó hasta el 30% de los votos; en amarillo hasta el 40%; en naranja hasta el 50%; y en marrón por encima del  50%.

voto1933

En este otro mapa tenemos el porcentaje de población católica en la Alemania de 1925. En rojo tenemos las zonas donde más del 60% de la población es católica.

catolicos1925

 

Nota: mapas extraídos de http://www.thomas-folberth.de/Anteil-der-W.ae.hlerstimmen-der-Nazis-an-den-Katholiken-1932-d-.htm, a su vez tomados de la página católica: http://www.thomas-folberth.de/Anteil-der-W.ae.hlerstimmen-der-Nazis-an-den-Katholiken-1932-d-.htm

En el año 1925, Alemania tenía 62.410.619 millones de habitantes, de los cuales el 64% era protestante (unos 40 millones de personas), mientras que el 32% era católico (unos 20 millones de personas). A grandes rasgos, los católicos eran mayoría en el Sur y en el Oeste del país, mientras que los protestantes lo eran en el Centro, Norte y Este. Actualmente, la situación ha cambiado. Alemania cuenta con casi 82.000.000 millones de habitantes de los cuales un 60% se consideran cristianos, siendo la mayoría católicos, con casi un 30% y un 28% protestantes. El reparto de zonas entre católicos y protestantes sigue siendo el mismo que el comentado anteriormente. Es decir, a pesar de que Alemania es la cuna de Lutero, Roma se mantiene fuerte. Son Baviera (en el Sur) y Renania Palatinado (al Oeste) las dos únicas regiones de Alemania donde más del 50% de la población se declarara católica.

En cualquier caso, estos datos deben matizarse. Cuando una persona hace la declaración de la renta en Alemania, puede elegir entre dar dinero a la Iglesia católica, protestante o a ninguna. A diferencia de lo que ocurre en España donde el resultado de la declaración es el mismo se marque la casilla de la Iglesia católica u otros fines de interés social, en Alemania se paga más. No es extraño que muchos fieles, no se adscriban a ninguna confesión con el fin de ahorrarse un dinero. Además el dato lo he sacado de la Wikipedia que no es 100% fiable. En cualquier caso, la tendencia es clara: secularización de la sociedad, más acusado en las zonas protestantes que en las católicas.

Hitler, como todos sabemos, fue un soldado austriaco que luchó en el ejército alemán en la IGM. Educado, como no podía ser de otra manera, en el catolicismo, sus encontronazos con su profesor de religión en el colegio, le alejaron de la práctica religiosa.

El Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP por sus siglas en alemán) fue un partido nacido en Múnich, capital de Baviera que, como hemos dicho, era y es la región de Alemania con mayor número de católicos.

Hitler, por tanto, era culturalmente católico y el NSDAP fundado región católica de Alemania por excelencia (Ratzinger es bávaro).

Sin embargo, no fue en las zonas católicas donde más porcentaje de voto obtuvo el NSDAP, sino en las de mayoría protestante. Es decir, el NSDAP no fue profeta en su tierra. :

El porqué el electorado católico no apoyó tanto a Hitler como el protestante ha sido objeto de debate y no hay una respuesta clara a este asunto. No obstante, creo que todo parte de una cierta ligazón entre el nacionalismo alemán (y el pangermanismo asociado al mismo) y el protestantismo:

1- Lo primero que debemos de tener en cuenta es que Lutero fue alemán y los príncipes que le siguieron en su separación de Roma, buscaban, en el fondo, la independencia frente al Sacro Imperio más que una verdadera reforma espiritual frente a la corrompida Roma. Había realmente más de política que de religión, al menos entre los mandamases.

2- La potencia alemana que impulsó la creación de Alemania en 1871 (II Reich) fue Prusia, íntimamente protestante y, a menudo, enfrentada a la católica Austria. Austria era un Imperio muy diverso, multiétnico, que acogía en su interior a numerosos pueblos eslavos (checos, eslovacos, eslovenos, croatas etc.), germanos (los propios austriacos), latinos (rumanos, vénetos etc.) y otras minorías. Su nexo de unión fue la religión cristiana, y especialmente la católica, frente a los musulmanes del Imperio Otomano. Hitler, de hecho, detestaba Viena y su mosaico de etnias de diferentes zonas del Imperio y así lo expuso en Mi Lucha (“Mein Kampf” en el original en alemán). Prusia, si bien es cierto que acogía a algunos eslavos (polacos, por ejemplo), nunca tuvo esa vocación de Imperio multiétnico y su divisa fue la unión de los pueblos alemanes.

3- Los católicos tienen como jefe religioso al papa de Roma, es decir, un extranjero (casi todos los papas han sido italianos). Los protestantes suelen organizarse en torno a iglesias nacionales sin injerencias foraneas. Este hecho determina que los católicos tengan una visión del mundo más “internacionalista”, por llamarlo de algún modo.

4- El sustrato del nacionalismo alemán es el pangermanismo. Por pangermanismo entendemos la doctrina política que proclama la unión de todos los pueblos alemanes (sajones, bávaros, austriacos, renanos etc.). Al igual que existe una identificación entre el anglicanismo, el nacionalismo británico y la casa real británica, existía una identificación entre el nacionalismo alemán y el protestantismo, así como la idea de que el catolicismo se oponía a la unión de todos los pueblos alemanes.

Max Weber, sociólogo y autor de La ética protestante y el espíritu del capitalismo fue miembro de la Liga Pangermana (“Alldeutscher Verband” en alemán), asociación que abandonó al no poder imponer en la misma su idea de cerrar la frontera a los trabajadores polacos del campo (temporeros).

Georg von Schönerer, político austriaco antisemita y pangermanista, proponía la conversión de Austria al protestantismo a través del Movimiento Rompamos con Roma (traducción libre mía, en alemán “Los von Rom Bewegung”).

Ejercicio de ucronismo ¿hubiera habido nazismo si no hubiera existido Lutero?

Las banderas de España

En estos últimos días no hay diario que no hable de una polémica con unas banderas, así que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, vamos a hablar de unas banderas más respetables y , al modo del ficticio programa “Fun with flags” de Sheldon Cooper, repasamos algunas de las banderas de la historia de España.

El 25 de septiembre de 1506 murió en Burgos Felipe I de Castilla, más conocido como Felipe “El Hermoso”. Felipe, primogénito de María de Borgoña y de Maximiliano I de Habsburgo, se casó con Juana I de Castilla, más conocida como Juana La Loca. Más allá de la recomendación de no beber agua muy fría tras un ejercicio intenso, poco nos dejó Felipe. Aunque bien pensado, nos dejó su bandera, la Cruz de Borgoña, que pasó a ser el estandarte de los ejércitos españoles

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hasta la adopción de la actual rojigualda en 1843. La bandera representa las astas de San Andrés, patrón de Borgoña, siendo los salientes de las aspas, la representación de los nudos de la madera. Según cuenta la leyenda, San Andrés fue crucificado, pero no quiso, por respeto a Jesucristo, que se le crucificara de la misma manera, así que se hizo en aspa.

Las aspas de San Andrés se encuentran representadas en muchas otras banderas:

La bandera asignada en 1845 a la provincia marítima de La Coruña  era la cruz de San Andrés azul sobre fondo blanco. Sin embargo, en 1891, la marina rusa protestó ante las autoridades españolas pues su pabellón de guerra era idéntico. España accedió y se le quitó un aspa. Cabe señalar que la actual bandera de Galicia no es más que la bandera de la provincia marítima de La Coruña.

La actual bandera de España, en sus colores, fue adoptada en 1785 como bandera de la Armada Naval tras un concurso convocado por Carlos III. La motivación para la adopción de estos colores es, en las propias palabras de Carlos III:

“…evitar los inconvenientes y perjuicios que ha hecho ver la experiencia puede ocasionar la Bandera Nacional de que usa Mi Armada Naval y demás Embarcaciones Españolas, equivocándose a largas distancias ó con vientos calmosos con la de otras Naciones…”.

Es decir, colores llamativos para que, a lo lejos, se distinga claramente al buque español.

Como hemos dicho antes, esta bandera naval, pasó a ser la de la Nación y de todo el Ejército en 1843 reinando Isabel II.

La conocida como bandera republicana, más bien bandera de la II República, ya que en la I República se mantuvo vigente la bicolor, tiene un origen bien curioso. El movimiento intelectual y político prorepublicano había observado que la bandera nacional bicolor representaba únicamente los colores del antiguo Reino de Aragón (Aragón, Valencia, Cataluña y Baleares), dejando fuera a Castilla,”nervio de España”, cuyo pendón había sido un castillo amarillo sobre fondo morado. Esta bandera púrpura era la tradicional e histórica de Castilla y estandarte usado por los comuneros en su levantamiento contra Carlos I.

Pero el morado nunca fue el color de Castilla. Es cierto que ningún ordenamiento reguló los colores de la bandera de Castilla, pero el pendón castellano siempre tuvo un fondo que osciló entre el rojo o gules y el carmesí, pero nunca morado o púrpura. Un error histórico grave al que quizá contribuyó una sociedad secreta pseudomasónica  nacida en 1821 conocida como Los hijos de Padilla. Quizá todo parta de miembro daltónico de esta sociedad.

El propio decreto de 1931 que regula la bandera tricolor como enseña nacional insiste en el error:

“…De ella se conservan los dos colores y se le añade un tercero, que la tradición admite por insignia de una región ilustre, nervio de la nacionalidad, con lo que el emblema de la República, así formado, resume más acertadamente la armonía de una gran España…”.

Como curiosidad, no fue en Castilla donde se izó por primera vez la bandera tricolor en un edificio oficial, sino en Eibar (Vizcaya).

Al contrario de lo que se piensa, en el alzamiento militar que dio lugar a la Guerra Civil, no se usó por el bando nacional la bicolor desde el primer momento. Fueron los monárquicos y, sobre todo,  los carlistas navarros, quienes presionaron para la vuelta a la bicolor, hecho que se produjo un mes y medio del alzamiento.

Como hemos visto, la bandera que durante más tiempo ha representado a España ha sido la Cruz de Borgoña, siendo la bandera nacional actual bastante reciente en términos históricos. La tricolor es una derivación cuya fundamentación histórica es un dislate.

 

 

(Di)versiones

La primavera está ya casi aquí y hoy no me apetecía ponerme a escribir sobre temas serios, así que vamos a poner un poco de alegría y humor.
Vamos a hablar de música, concretamente de versiones. Esos alumnos que a menudo superan al maestro.
La banda californiana Alien ant farm siempre ha hecho gala de sentido del humor, especialmente en sus vídeos. Tras su primer álbum titulado, con mucho cachondeo, Greatest hits, dieron un pelotazo mundial en 2001 con el primer “single” de su segundo álbum Anthology: una versión gamberra del Smooth criminal de Michael Jackson que, en mi modesta opinión mejora bastante la original. El vídeo es un homenaje-parodia descacharrante:

Madonna escandalizó al mundo durante los 80 y parte de los 90 con su mezcla de música, sexo y religión. Luego se pasó al “dance” y escandalizó un poco menos. En 1989 salió a la luz su tema Like a Prayer, en cuyo vídeo, Madonna es testigo del asesinato de una joven blanca por supremacistas blancos del Ku Klux Klan. Sin embargo, el detenido es un joven negro. Mientras tanto, Madonna, vestida con lo que me parece un camisón (¡esto es sexy!), se refugia en una iglesia, aparentemente católica, aunque luego aparece un coro de gospel. Se arrodilla a orar ante la imagen de un santo negro que cobra vida, desciende y da un pulcro beso (¡menos mal!) a la cantante que ve como en sus manos tiene las llagas de Jesucristo crucifcado. Tras ello, saca fuerzas y decide ir a la policía a testificar. En el vídeo se intercambian también imágenes de Madonna enseñando cacho en éxtasis místico con el coro gospel y cruces ardiendo. Querían escándalo y lo hubo. El Vaticano protestó y hubo efecto Barbra Streisand catorce años antes de que así fuera conocido.
La canción mezcla pop, rock y gospel, elementos que aprovechó el grupo “punk” neoyorquino H2O para dejar la canción original por los suelos y hacer algo mucho mejor y más divertido:

A principios de este siglo una nueva generación de grupos pop invadió la Europa germanoparlante. Hablamos, entre otros, de Juli, Silbermond y del que hoy nos ocupa, Wir sind Helden. En España no hemos oído hablar jamás de ellos, pero en Alemania, Austria y Suiza son auténticos ídolos. Sus miembros parecen ser todos buenos chicos y sus letras para adolescentes y postadolescentes hablaban básicamente de amor y desamor sin mucha más pretensión. Wir sind Helden son de Hamburgo, ciudad donde se curtieron los Beatles y con un importante movimiento punk. Denkmal (Monumento), es una canción de amor bastante cursi interpretada por la delicada y dulce voz de su cantante, Judith Holofernes. La canción era víctima perfecta para una divertida y acelerada versión con voz cazallera por parte del grupo punk Irrenoffensive (Locos ofensivos). Por hacernos una idea, sería como si La polla records hubiera versionado a Nena daconte. Aquí la original y la versión:

Cambiando totalmente de estilo ¡qué le gusta  a un grupo de jubilados la costa española con su sol, su sangría y sus paellas! En todo este popurri no puede faltar el animador del hotel que pone a 150 pulsaciones sus castigados corazones con épicas galas en las que la canción estrella es, y no puede ser de otra manera, ¡Qué viva España! de Manolo Escobar (q.e.p.d.). Todo perfecto, pero hay un problema ¿Y si el grupo de jubilados son alemanes qué hacemos? No pasa nada, para eso está : “Eviva España” (sic) cuya letra en alemán dice cosas tan bonitas como “¡Eviva España!…. donde el vaso siempre está lleno de vino”,”…donde el sol brilla día y noche”,”…donde cautiva el sonido de las castañuelas” y mi favorita “…donde cada uno es un matador (de toros se entiende), España por favor”. Grandioso.

Peeero, ¡Qué viva España! no es una canción española. Manolo Escobar canta, a su vez, una versión de la original belga escrita en flamenco “Eviva España” por el músico Leo Caerts y el letrista Leo Rozenstraten y cantada originalmente por Christiane Bervoets, de nombre artístico: Samantha. Sí, lo sé, decepción máxima. Podríamos argumentar, no pasa nada, al menos nos queda el Asturias, patria querida. Pero tampoco. Según las últimas investigaciones, la canción es de origen cubano.

Y siguiendo con el verano, la costa, sus palmeras, sus megahoteles y sus fiestas para jubilados, llega otro tema estrella de estos ambientes: “El baile de los pajaritos”. Esa canción con un baile incorporado, aún más bochornoso que La Macarena (Aaaaay). En España todos la conocemos interpretada por María Jesús y su Acordeón. Pero realmente, no es más que una versión de una canción en alemán llamada primero “Ententanz” (El baile de los patos) y más tarde “Vogeltanz” (El baile de los pájaros) compuesta por el suizo Werner Thomas en 1955. Aquí tenemos al Señor Thomas:

El rap se basa en una letra declamada sobre una base, que a menudo proviene de otra canción, así que no se trata realmente de una versión. Aclarado esto, vamos a hablar de el rapero de Moratalaz, El coleta (no confundir con el famoso político), que suele usar bases de temas flamencos para hablar sobre ambientes marginales y drogas. En este caso, utiliza una base de Las grecas y una letra que no alcanzo a definir para un tema cuyo vídeo, rodado entre Vallecas y Moratalaz, es todo un homenaje al cine “quinqui” de los `80.

(el rubio del vídeo es igualito a Dave Mustaine, el cantante de Megadeth).

En 1998 Metallica incorporó la canción Whiskey in the Jar a su álbum Garage Inc. Yo daba por hecho de que se trataba de una versión de la canción de 1972 del grupo de rock irlandés Thin Lizzy. Sin embargo, la canción de Thin lizzy es, a su vez, una versión de una canción popular irlandesa. Las versiones de Metallica y Thin lizzy son quizá las más conocidas, pero hay muchísimas. Güisqui en la jarra, en español, versa sobre un delincuente traicionado por una mujer y es que con ese título y esa letra, la canción sólo podía ser irlandesa. Como nos recuerda la serie Padre de Familia, Irlanda era la vanguardia mundial hasta que descubrieron el alcohol. Una aproximación al tema original:

Ryan Adams (nada que ver con Bryan Adams) es un cantante “folkie” estadounidense casado con la actriz y compositora Mandy Moore. Pareja ideal que se rompió el año pasado cuando Mandy Moore pidió el divorcio. Ryan Adams cayó en una profunda depresión y se encerró en su casa escuchando de modo compulsivo el disco de su exitosa amiga Taylor Swift “1989” (a pesar del título es un álbum del año 2014). Ryan Adams decidió versionar el disco entero bajo su particular óptica convirtiendo temas alegres e intrascendentes en algo tan triste y oscuro como esto:

Después del bajón de Ryan Adams, vamos a terminar más animados.
Empezamos con el éxito de 1969 Born to be wild de Steppenwolf. La canción dice en su letra “…heavy metal thunder….” y de esta manera se introdujo el término “heavy metal” referido a un tipo de rock duro. Hay muchas versiones, pero vamos a enlazar a una civilizada de ACDC y a la salvaje de Slayer.
Y como colofón, la brutal versión de Ace of spades de Mötorhead por parte del grupo coruñés Machetazo (el nombre de la banda no da lugar a engaños sobre lo que nos vamos a encontrar):

Más acerca de Number 26

Como continuación a la entrada anterior y, tras cerca de tres semanas como cliente de Number 26, paso a comentaros un poco como funciona este banco alemán que opera en España.

Lo primero es insistir en que el medio para gestionar nuestra cuenta es su aplicación móvil. Única y exclusivamente. Ni siquiera hay acceso vía página web. De oficinas ni hablamos. Este hecho deja fuera a parte de la población, generalmente la más mayor, que le gusta tener su libreta, su oficina, su persona de confianza y esas cosas que yo veo propias del siglo pasado. Ellos saben bien que se dirigen a un sector joven y se nota en todas sus comunicaciones comerciales.

Productos: cuenta corriente no remunerada y tarjeta de débito. Punto. No hay más. Tanto la cuenta como la tarjeta son gratis.

Aplicación móvil: disponible para iOS y Android. La aplicación está únicamente en inglés y alemán. Es bastante simple, siguiendo la línea general de la compañía, pero efectiva. Personalmente me parece que tiene un diseño bastante bonito.

(Me informan en los comentarios con toda la razón que se puede acceder también a la cuenta a través de la página de la compañía).

Number 26 pertenece a un banco alemán llamado Wirecard Bank AG, filial a su vez de Wirecard. Wirecard es una empresa de servicios tecnológicos financieros que obtuvo ficha bancaria dedicándose principalmente al procesamiento de pagos por internet. Entre sus clientes está Visa y Mastercad, entre otros. Es decir, no es un banco al uso, es una empresa tecnológica que, en su crecimiento, se ha desarrollado como banco. Este movimiento que puede parecer extraño, no lo es tanto. Las empresas tecnológicas apuntan al sector bancario como un campo donde expandirse. Algunas, como Orange, asociadas a Groupama, prevén lanzar su propio banco vía aplicación móvil en el año 2017 en Francia, Bélgica y España. Eso por no mencionar los permanentes rumores sobre Apple y Google que, no obstante, pugnan por hacerse un hueco en el incipiente negocio de pago a través del móvil. Medio de pago este apenas desarrollado en España, pero más consolidado en otros países.

Volviendo a Number 26, voy a ver si resuelvo algunas dudas que me han preguntado.

– ¿Es legal tener dinero fuera de España? Es totalmente legal tener dinero fuera de España.

– ¿Qué implicaciones fiscales tiene? La cuenta no genera ninguna comisión, así que al no haber rendimiento del capital mobiliario, no hay nada que declarar, PERO sí existe la obligación de informar a Hacienda si tenemos una cuenta en el extranjero con más de 50.000€.

– ¿Y al Banco de España he de informarle? Sólo si ha habido transacciones por más de 300.000€ ¡Bendito problema!

– Si transfiero dinero de mi cuenta en España a mi cuenta de Alemania ¿cuánto tarda en llegar? A mí me llegó al día siguiente. Supuestamente, al movernos dentro del sistema SEPA, las transferencias no deben de tardar más de uno o dos días.

– ¿Es gratis sacar del cajero en España? Number 26 no cobra nada, pero el banco del que sacas sí y encima no queda totalmente claro, cuando salta el aviso en el cajero. En el Santander, el cajero me informó de que no había cargo, y finalmente sí lo hubo: 0,60€. He probado también en Caja Duero e igualmente me informó de que no había cargo, aunque finalmente cancelé la operación. No creo que sea gratis en ningún cajero de España. Los bancos tienen márgenes mínimos por la política del BCE de tipo de interés 0 y van a sacarlos de las comisiones que puedan cobrar a clientes y no clientes, así como por venta cruzada de cualquier tipo de producto como, por ejemplo, seguros.

– Pago en comercios: se puede pagar con la tarjeta de Number 26 en cualquier comercio sin mayor problema. Yo lo he hecho en supermercados, restaurantes, tiendas etc. La tarjeta es “sin contacto”, así que para pagos de menos de 20€ no pide ni siquiera los cuatro dígitos.

– ¿Puedo domiciliar recibos en esta cuenta? Como expliqué en la anterior entrada, se puede. El formato de la cuenta es igual que el de una española, pero en vez de empezar por “ES”, lo hace por “DE” (Deutschland).

– Características de la aplicación móvil: Number 26 notifica en en el móvil en el acto cualquier movimiento o pago realizado siempre que no la hayas cerrado expresamente. Además, puedes fijar los límites de gasto que quieras, limitando el dinero que puedes sacar o pagos que puedes realizar por día. Tiene un fallo, los pagos por compras en internet no son limitables. Entiendo que es una cuestión de Mastercard, más que de Number 26.
También ofrece en su aplicación móvil un gráfico que indica el dinero gastado y en qué. Es muy práctico para controlar gastos.

– ¿Y si me llevo el dinero a Suiza? Suiza es un país SEPA, pero mantiene su propia moneda, el franco suizo. Moneda, que por otro lado, se ha apreciado frente a las otras grandes divisas mundiales como el yen, el dólar, el yuan y el euro. Es decir, hay que contar con que si enviamos euros a Suiza para cambiarlos por francos suizos, puede ser que dentro de un tiempo nuestros euros sean más o menos. Depende del tipo de cambio. Estas variaciones pueden ser muy grandes, así que es un factor a tener en cuenta. Por otro lado, tener el dinero en Suiza no es ilegal. El porqué de la mala fama de tener dinero en Suiza es que presupone un origen ilícito de ese dinero dada la dificultad por parte del fisco español y demás autoridades de obtener información. Un juez español puede pedir información acerca de una cuenta en Suiza, pero el trámite suele ser lento y dificultoso.
– ¿Y si tengo acciones o bonos de una compañía o Estado extranjero? Esto es un tema totalmente distinto porque dependerá de quien sea el gestor, ya que normalmente, un particular opera a través de ellos. Si tenemos dinero en acciones y bonos de compañías extranjeras, pero el gestor es español, estaremos sujetos a las normas españolas.

En conclusión, sé que esto de tener la cuenta en el móvil en el extranjero no es para todo el mundo. Yo no lo uso como cuenta principal, sino como una cuenta que yo llamo “de respaldo”. Un “por si acaso”. Si en algún momento, nos vemos en España en la puerta de salida del euro, transferiría inmediatamente todo lo que tuviera a esta cuenta con el fin de preservar mis ahorros. Hay que tener en cuenta que en el caso de salida del euro, la redenominación de los depósitos bancarios en la nueva moneda española supondría una devaluación frente al euro de un 40% ó 50%, según calculan algunos economistas. Ello supondría que la mitad de nuestros ahorros se habrían esfumado y nuestro poder de compra en el exterior se vería reducido a la mitad. Es decir, comprar casi cualquier cosa hecha fuera de España nos saldría un 50% más caro.

Cómo sacar nuestro dinero de España en diez minutos

Sí, de manera legal, desde casa y para toda la familia, que diría el del bricolaje.
Esta entrada la escribo porque puede ser relevante en los próximos meses si se cumplieran los peores augurios.
Estar en la zona euro, desde mi modesto punto de vista, ha sido una maldición para España por cómo se entró y porque ahora los costes de salida son inasumibles (que se lo digan a los griegos). Una vez dentro del sistema, lo único que nos queda es aprovecharnos de él. Y en aras de la integración europea, se ha puesto en marcha la Zona Europea Única de Pagos (SEPA en inglés). Si os habéis dado cuenta, desde hace unos meses nuestros tradicionales números de cuenta se han transformado, ahora tienen más dígitos y empiezan por ES (de España). Esto se ha hecho para estandarizar los números de cuenta de toda la zona SEPA de manera que podamos domiciliar cobros y recibos en cualquier banco perteneciente a un país SEPA. Por ejemplo, puedo domiciliar la factura del teléfono en un banco finlandés o incluso domiciliar mi nómina. Igualmente, las transferencias entre bancos de la zona SEPA de diferentes países, aunque sujetas a comisiones por parte de casi todos las entidades, son mucho más rápidas (deberían tardar no más de uno o dos días) y no hace falta indicar nada más que el número de cuenta del destinatario y el titular de la cuenta, como hasta ahora era en las transferencias nacionales. Si queréis consultar el mapa de los países SEPA, pinchad aquí (ojo, no todos los países SEPA son zona euro).
De estas ventajas se aprovecha un nuevo banco alemán, que nos da la oportunidad de abrirnos una cuenta corriente en Alemania con nuestra tarjeta de débito Mastercard correspondiente. El banco se llama Number26 y opera exclusivamente a través de una aplicación móvil. Este banco está sujeto a la regulación del Banco Central de Alemania y es, a todos los efectos, equivalente a una cuenta corriente alemana más. Recientemente, le ha copiado parte de la idea La Caixa que ha sacado un banco móvil dirigido a jóvenes con el horroroso nombre de ImaginBank. La principal diferencia entre ambos es muy clara, o Merkel y Schäuble o Puigdemont y la Nekaneta. Usted elige.

Dudas al respecto:

        • Esto mismo ya existe desde hace años, ya que ING opera en España a través de una filial, de manera que está sujeto al regulador holandés. Cierto, pero la cuenta de ING es 100% española, ésta es una cuenta alemana sujeta al regulador alemán.
        • ¿Cómo verifican mi identidad? Dos maneras, la tradicional: les envías una carta con tu documento de identidad y tu firma o la moderna, por videoconferencia. Esto es bastante curioso, entras en la aplicación móvil y te conectas con un operador que te pide que muestres tu pasaporte (en España no admiten DNI) para hacerle una foto y además te piden que lo muevas para comprobar los hologramas. Da un poco de miedo ver cómo se hacen con el control de la cámara de tu móvil, aunque en su página hacen mucho hincapié en la privacidad y seguridad de tus datos. Por cierto, la conversación es en inglés o alemán.
        • ¿Cuánto me va a costar? La cuenta corriente y la tarjeta de débito son gratis.
        • ¿Pagan algún tipo de interés? No, en la misma línea que todos los bancos. Con los tipos de interés al 0%, pues lógicamente no te van a pagar nada.
        • ¿Cuánto me cobran por sacar en los cajeros? No se mojan mucho en este punto. Con el lío, que aún colea, habido hace poco en España con este tema, lo deprimidos que están los márgenes de los bancos y la necesidad de muchos bancos de presentar unas cuentas decentes, me temo lo peor. Number26 asegura que en la mayoría de los cajeros que aceptan Mastercard no te cobran. Lo dudo, al menos en España. Cuando me llegue la tarjeta, iré probando. En todo caso, se puede pagar con ella sin coste alguno en cualquier comercio que admita el pago con tarjeta.
        • ¿Es legal sacar el dinero fuera de España? En eso consiste la UE, en la libre circulación de mercancías y personas y el dinero es una mercancía más. Totalmente legal.
        • Pago de impuestos para residentes en España: la cuenta no genera ningún tipo de interés, así que no hay nada que declarar por rendimientos del capital mobiliario.

Una vez que me haya llegado la tarjeta, escribiré otra entrada comentando mi experiencia y resolviendo algunas dudas que me han llegado.