(Di)versiones

La primavera está ya casi aquí y hoy no me apetecía ponerme a escribir sobre temas serios, así que vamos a poner un poco de alegría y humor.
Vamos a hablar de música, concretamente de versiones. Esos alumnos que a menudo superan al maestro.
La banda californiana Alien ant farm siempre ha hecho gala de sentido del humor, especialmente en sus vídeos. Tras su primer álbum titulado, con mucho cachondeo, Greatest hits, dieron un pelotazo mundial en 2001 con el primer “single” de su segundo álbum Anthology: una versión gamberra del Smooth criminal de Michael Jackson que, en mi modesta opinión mejora bastante la original. El vídeo es un homenaje-parodia descacharrante:

Madonna escandalizó al mundo durante los 80 y parte de los 90 con su mezcla de música, sexo y religión. Luego se pasó al “dance” y escandalizó un poco menos. En 1989 salió a la luz su tema Like a Prayer, en cuyo vídeo, Madonna es testigo del asesinato de una joven blanca por supremacistas blancos del Ku Klux Klan. Sin embargo, el detenido es un joven negro. Mientras tanto, Madonna, vestida con lo que me parece un camisón (¡esto es sexy!), se refugia en una iglesia, aparentemente católica, aunque luego aparece un coro de gospel. Se arrodilla a orar ante la imagen de un santo negro que cobra vida, desciende y da un pulcro beso (¡menos mal!) a la cantante que ve como en sus manos tiene las llagas de Jesucristo crucifcado. Tras ello, saca fuerzas y decide ir a la policía a testificar. En el vídeo se intercambian también imágenes de Madonna enseñando cacho en éxtasis místico con el coro gospel y cruces ardiendo. Querían escándalo y lo hubo. El Vaticano protestó y hubo efecto Barbra Streisand catorce años antes de que así fuera conocido.
La canción mezcla pop, rock y gospel, elementos que aprovechó el grupo “punk” neoyorquino H2O para dejar la canción original por los suelos y hacer algo mucho mejor y más divertido:

A principios de este siglo una nueva generación de grupos pop invadió la Europa germanoparlante. Hablamos, entre otros, de Juli, Silbermond y del que hoy nos ocupa, Wir sind Helden. En España no hemos oído hablar jamás de ellos, pero en Alemania, Austria y Suiza son auténticos ídolos. Sus miembros parecen ser todos buenos chicos y sus letras para adolescentes y postadolescentes hablaban básicamente de amor y desamor sin mucha más pretensión. Wir sind Helden son de Hamburgo, ciudad donde se curtieron los Beatles y con un importante movimiento punk. Denkmal (Monumento), es una canción de amor bastante cursi interpretada por la delicada y dulce voz de su cantante, Judith Holofernes. La canción era víctima perfecta para una divertida y acelerada versión con voz cazallera por parte del grupo punk Irrenoffensive (Locos ofensivos). Por hacernos una idea, sería como si La polla records hubiera versionado a Nena daconte. Aquí la original y la versión:

Cambiando totalmente de estilo ¡qué le gusta  a un grupo de jubilados la costa española con su sol, su sangría y sus paellas! En todo este popurri no puede faltar el animador del hotel que pone a 150 pulsaciones sus castigados corazones con épicas galas en las que la canción estrella es, y no puede ser de otra manera, ¡Qué viva España! de Manolo Escobar (q.e.p.d.). Todo perfecto, pero hay un problema ¿Y si el grupo de jubilados son alemanes qué hacemos? No pasa nada, para eso está : “Eviva España” (sic) cuya letra en alemán dice cosas tan bonitas como “¡Eviva España!…. donde el vaso siempre está lleno de vino”,”…donde el sol brilla día y noche”,”…donde cautiva el sonido de las castañuelas” y mi favorita “…donde cada uno es un matador (de toros se entiende), España por favor”. Grandioso.

Peeero, ¡Qué viva España! no es una canción española. Manolo Escobar canta, a su vez, una versión de la original belga escrita en flamenco “Eviva España” por el músico Leo Caerts y el letrista Leo Rozenstraten y cantada originalmente por Christiane Bervoets, de nombre artístico: Samantha. Sí, lo sé, decepción máxima. Podríamos argumentar, no pasa nada, al menos nos queda el Asturias, patria querida. Pero tampoco. Según las últimas investigaciones, la canción es de origen cubano.

Y siguiendo con el verano, la costa, sus palmeras, sus megahoteles y sus fiestas para jubilados, llega otro tema estrella de estos ambientes: “El baile de los pajaritos”. Esa canción con un baile incorporado, aún más bochornoso que La Macarena (Aaaaay). En España todos la conocemos interpretada por María Jesús y su Acordeón. Pero realmente, no es más que una versión de una canción en alemán llamada primero “Ententanz” (El baile de los patos) y más tarde “Vogeltanz” (El baile de los pájaros) compuesta por el suizo Werner Thomas en 1955. Aquí tenemos al Señor Thomas:

El rap se basa en una letra declamada sobre una base, que a menudo proviene de otra canción, así que no se trata realmente de una versión. Aclarado esto, vamos a hablar de el rapero de Moratalaz, El coleta (no confundir con el famoso político), que suele usar bases de temas flamencos para hablar sobre ambientes marginales y drogas. En este caso, utiliza una base de Las grecas y una letra que no alcanzo a definir para un tema cuyo vídeo, rodado entre Vallecas y Moratalaz, es todo un homenaje al cine “quinqui” de los `80.

(el rubio del vídeo es igualito a Dave Mustaine, el cantante de Megadeth).

En 1998 Metallica incorporó la canción Whiskey in the Jar a su álbum Garage Inc. Yo daba por hecho de que se trataba de una versión de la canción de 1972 del grupo de rock irlandés Thin Lizzy. Sin embargo, la canción de Thin lizzy es, a su vez, una versión de una canción popular irlandesa. Las versiones de Metallica y Thin lizzy son quizá las más conocidas, pero hay muchísimas. Güisqui en la jarra, en español, versa sobre un delincuente traicionado por una mujer y es que con ese título y esa letra, la canción sólo podía ser irlandesa. Como nos recuerda la serie Padre de Familia, Irlanda era la vanguardia mundial hasta que descubrieron el alcohol. Una aproximación al tema original:

Ryan Adams (nada que ver con Bryan Adams) es un cantante “folkie” estadounidense casado con la actriz y compositora Mandy Moore. Pareja ideal que se rompió el año pasado cuando Mandy Moore pidió el divorcio. Ryan Adams cayó en una profunda depresión y se encerró en su casa escuchando de modo compulsivo el disco de su exitosa amiga Taylor Swift “1989” (a pesar del título es un álbum del año 2014). Ryan Adams decidió versionar el disco entero bajo su particular óptica convirtiendo temas alegres e intrascendentes en algo tan triste y oscuro como esto:

Después del bajón de Ryan Adams, vamos a terminar más animados.
Empezamos con el éxito de 1969 Born to be wild de Steppenwolf. La canción dice en su letra “…heavy metal thunder….” y de esta manera se introdujo el término “heavy metal” referido a un tipo de rock duro. Hay muchas versiones, pero vamos a enlazar a una civilizada de ACDC y a la salvaje de Slayer.
Y como colofón, la brutal versión de Ace of spades de Mötorhead por parte del grupo coruñés Machetazo (el nombre de la banda no da lugar a engaños sobre lo que nos vamos a encontrar):

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